Estabilidad jurídica, esa es la clave para renovar buses en Lima Metropolitana (Ordenanza N° 1876)

Estabilidad jurídica, esa es la clave para renovar buses en Lima Metropolitana (Ordenanza N° 1876)

24 junio, 2015 0 Por Franck Gomez Santillana

Conversaba con Nicanor La Torre Jefe del Area de Transporte de un Banco local importante, me decía que la Ordenanza N°1876 de Lima publicada el pasado 28 de febrero no le daba síntomas de estabilidad a los bancos, que permitan otorgar créditos leasing que deben cubrirse en por lo menos cinco años para renovar los buses en la capital. La Ordenanza habla de tres años. Lo que agrava la situación es el hecho de que hay expresiones de autoridades municipales contradictorias, por una parte la Gerencia de Transporte de Lima (GTU) expresa que el sistema de rutas del servicio de transporte regular está compuesto por 377 rutas urbanas, 77 periféricas y 15 Reznas (rutas en zonas no atendidas) y por otra parte las expresiones de funcionarias de Protransporte que proponen revivir los Corredores Complementarios.

Las empresas, están acabando de hacer el estudio de embarque y desembarque, tarea generada con la Ord. 1876, entregando la data a la GTU, que elaborará el diseño operacional de cada ficha técnica, es decir, se determinará la flota requerida, el kilometraje, la frecuencia y los paraderos. La data que se obtuvo, se convertirá en información oficial de demanda de pasajeros, que junto con la tarifa constituye información valiosísima para los bancos, pues expresa la rentabilidad de la ruta que garantiza el retorno del préstamo. Pero esto, sin estabilidad, valdrá muy poco. Sabemos que cada autoridad entrante tiene la voluntad de cambiar todo y establece un periodo de transitoriedad en las autorizaciones para luego prometer establecer un sistema definitivo.

Esta letanía la vengo escuchando desde el año 1,999 cuando la Sra. Elvira Moscoso, entonces Directora de la GTU dispuso prórroga de las autorizaciones por un año, luego de ello se aprobaría el Plan Regulador y supuestamente se licitaría. No se hizo el Plan indicado y no se licitó, se prometió lo mismo los subsiguientes años, incluso llegaron a emitirse dispositivo que indicaban, la vigencia de esta autorización será de un año, salvo que se implemente un nuevo sistema, o lo que suceda primero, estamos hablando de normas que datan nada menos que del 2,004.

La exacerbación de este equívoco proceder, se dio en la gestión Villarán, se perdieron 4 años, indicando a las empresas que no compren hasta que la autoridad lo disponga, se debe comprar los buses que la autoridad establezca, siempre dejando en pendiente las cosas, hasta que al final no se implementó nada, salvo en abundante normatividad lo que se llamó el SIT (para nosotros sistema imaginario de transporte).

Existe el riesgo de que la gestión Castañeda continúe con este error, confiamos que no sea así. Se puede otorgar estabilidad jurídica por diez años, conforme establece el Art. 53° del Decreto Supremo N° 017-2009-MTC, se puede implementar corredores sin licitar, ya que las licitaciones de la gestión municipal anterior son inviables, un corredor es construcción física (no en leyes) es orden operativo y buses nuevos, esto se puede lograr colocando las tareas y obligaciones claras de las empresas operadoras en un contrato de concesión. Esperamos que se concrete la estabilidad jurídica, sin esta no habrá renovación vehicular, la ciudad espera que se haga lo efectivo que se revierta la historia.