El internet de las cosas

El internet de las cosas

9 julio, 2015 0 Por Dick Castillo

Si usted piensa que el Internet ha cambiado su vida, piense de nuevo. El IdlC está a punto de cambiar todo de nuevo!

Sven Scheuble, Siemens, Siemens vice president and Siemens Technology to Business

En computación e informática, el «Internet de las cosas» se refiere a una red de objetos cotidianos interactuando en todo momento. La idea es muy simple pero su aplicación es difícil.

El concepto de internet de las cosas lo propuso Kevin Ashton en el Auto-ID Center del MIT en 1999,7 donde se realizaban investigaciones en el campo de la identificación por radiofrecuencia en red (RFID) y tecnologías de sensores.

Por ejemplo, si los libros, termostatos, refrigeradores, la paquetería, lámparas, botiquines, partes automotrices, etc. estuvieran conectados a internet y equipados con dispositivos de identificación, no existirían, en teoría, cosas fuera de stock o medicinas faltantes o caducadas, sabríamos exactamente la ubicación y cómo se consumen y compran productos en todo el mundo; el extravío sería cosa del pasado y sabríamos qué está encendido o apagado en todo momento

Cuando hablamos del Internet de las Cosas (IoT), en muchos casos cometemos el error de pensar más en futuro que en presente, y nada más lejos de la realidad. Actualmente existen muchas startups que trabajan con administraciones públicas y empresas en la implementación de soluciones relacionadas con la conexión de las máquinas con la Red, la obtención y el análisis de los datos y la gestión de recursos. Es, sin duda alguna, el paso más importante en el paradigma de las verdaderas Smart Cities (ciudades intreligentes).

Para ilustrar la importancia del fenómeno se recuerda que las cifras sitúan en 3.000 millones el número de internautas y entre 10.000 y 15.000 millones los dispositivos actualmente conectados, cifras que se seguirán multiplicando.

Un claro ejemplo más elaborado es control de la contaminación del aire y mejora del transporte público

Entre los principales problemas de las ciudades europeas o asiáticas son sus altos niveles de contaminación del aire, en gran medida provocado por el tráfico rodado. En la actualidad existen soluciones vinculadas al Internet de las Cosas que pueden ayudar a las administraciones públicas a realizar una gestión sostenible del tráfico mediante la colocación de sensores que midan la polución y el uso de modelos predictivos. Integrando dicha información a los diversos dispositivos conectados a la nube.

Un ejemplo práctico es el Proyecto RESCATAME, liderado por Libelium, una de las empresas españolas más potentes en soluciones de IoT. El programa, puesto en marcha por el Ayuntamiento de Salamanca, ha permitido la obtención de una gran cantidad de datos del tráfico de la ciudad mediante la colocación de sensores basados en una placa base Waspmote (facilita información sobre temperatura, humedad relativa, monóxido de carbono (CO), dióxido de nitrógeno (N02), Ozono (O3) y niveles de partículas en el aire).

Otro ejemplo similar es Helsinki. La ciudad dispone de un sistema de transporte público en autobús conocido como HelB (Helsingin Bussiliikenne Oy) que permite la recogida de datos a través de sensores colocados en los vehículos. De su análisis, la administración ha conseguido reducir el consumo de combustible, mejorado los trayectos y perfeccionado los métodos de conducción de sus profesionales.  Accediendo a dicha información a través de los móviles por cualquier ciudadano, nuestro televisor, computador, etc.

Dentro de los problemas  más complejos de resolver para la masificación de esta tecnología  es la falta de plataformas estándares de interconectividad de unos aparatos con otros, dado que varían dependiendo de los fabricantes y eso impide la comunicación entre ellos.

En los hogares se podría encontrar Domótica,  con decenas de dispositivos para ser utilizados  al mismo tiempo: sensores de temperatura, volumen de la música, control de persianas. Lo recomendable sería poderlos controlar todos ellos con un sólo mando, probablemente el celular.
La seguridad en todo este no tan nuevo concepto mundo interconectado es otro gran desafío se exige sistemas más resistentes frente a ciberataques.

No obstante, la interconexión  de muchos ecosistemas integrados por objetivos y dificultades similares atestigua  la importancia del cambio social que está causando Internet de las cosas, todo ello genera una enorme transformación que debemos comprender cuidadosamente, planificar y convivir armoniosa y eficazmente en el tejido socioeconómico en beneficio de la humanidad.